Todas hermanas ¿O sólo las blancas?

REFLEXIONES SOBRE EL 8M

Tras el pasado 8M, muchas nos hemos llevado a casa sentimientos encontrados. Estamos contentas y satisfechas por haber salido a la calle, pero seguimos sintiendo que estamos fuera de lugar, que vivimos en los márgenes del margen.

Cuando gritamos “la ley de extranjería mata mujeres cada día”, “mi madre y mi hermana no son tus chachas” o “escucha feminista no nos gustan las racistas” tenemos que soportar vuestras miradas. Porque nos miráis. Muchas con curiosidad, otras con desdén y algunas directamente con desaprobación. Porque pensáis que nuestros reclamos como racializadas no tienen cabida en espacios feministas. Sorpresa: no podemos separar nuestra raza de nuestro género y no pensamos elegir qué parte de nosotras queremos que deje de ser oprimida. O somos totalmente libres o no lo somos.

“Bizitzak erdigunean” dice uno de los eslóganes de la huelga en Bilbao. Se traduce como “las vidas en el centro”. Éste año se ha repetido una y otra vez la importancia de los cuidados, tanto los que proporcionamos como los que necesitamos. Y como mujeres racializadas, doblemente marginadas, necesitamos cuidados que las feministas blancas no necesitáis y que, francamente, no amparáis. De ahí nuestra decisión de crear espacios racializados tanto en público como en privado. Necesitamos cuidarnos y negar la necesidad de éstos cuidados es arrebatar nuestro derecho a decidir cómo nos cuidamos y cómo nos curamos.

Marchamos en bloque racializado (personas racializadas somos las personas cuya raza se nos es recordada siempre y va intrínseco con nuestra identidad, mientras que lo blanco es lo “normal”, lo neutral y el centro) porque la igualdad no existe. La lucha feminista de las mujeres racializadas va completamente ligada a la lucha antirracista, es una doble opresión indivisible y muchas veces no nos sentimos representadas por el feminismo blanco hegemónico.

No somos iguales y, hasta que eso no se vea y se entienda, no va a cambiar nada y se invisibiliza nuestra posición de desigualdad y opresiones al clamar que somos iguales.

Nuestro feminismo quiere visibilizar que hay desigualdades entre mujeres y, hasta que no las veamos y luchemos todas por un feminismo interseccional, no nos sentiremos representadas, amparadas, incluidas o protegidas por ese feminismo.

Y no os engañéis, necesitamos curarnos. Desde el sufragismo, en el que se nos pedía marchar en la parte trasera, hasta hoy, cuando se nos calla y se nos acusa de dividir la lucha, las feministas blancas nos habéis abierto heridas que se suman a las heridas que el cisheteropatriarcado blanco burgués y capacitista ha generado en nuestras cuerpas.

Y éste ocho de marzo, habéis abierto una herida más.

En la manifestación que tuvo lugar en Madrid varias mujeres blancas intentaron introducirse en el bloque racializado, a lo que las compañeras, de manera totalmente legítima, se negaron. Las mujeres blancas, actuando de la misma manera que los hombres, acostumbrados a que todas las puertas estén abiertas para ellos, se sintieron “ofendidas” ante este espacio no mixto y tomaron una actitud ofensiva, increpando y acusando de “racismo inverso” a nuestras hermanas. Ellas, como haría cualquiera en su situación, mantuvieron su posición y se defendieron. El momento escaló y terminó en un enfrentamiento entre las mujeres blancas y las feministas racializadas.

Enfrentamiento entre blancas y racializadas, no entre españolas e inmigrantes,como enuncian algunos de los vídeos colgados en la web. No son conceptos intercambiables. Éste encuentro está siendo utilizado para difundir xenofobia y fomentar el racismo, porque en éstos momentos hasta grupos de ideología neo-nazi están difundiendo las caras de feministas racializadas en Twitter, YouTube y WhatsApp. No estamos exagerando, una cuenta de un partido ultraderechista de Twitter ha publicado una parte de uno de los vídeos grabados (en el que ninguna de las partes usa el término “puta blanca”) y en el momento en el que escribimos ésto tiene más de 3000 retweets y setecientas respuestas. A lo que hay que sumar artículos faltos de imparcialidad, conversaciones en foros de dudosa moralidad…

Mientras los videos se están compartiendo y comentando como críticas a las compañeras del bloque no-mixto, personas racializadas podemos apreciar la agresión y violencia de una imagen, mil veces reproducida en la historia, de una persona blanca señalando con el dedo e increpando a un grupo de personas racializadas diciéndoles qué es lo que tienen qué hacer. Además, les graba con su teléfono móvil sin su consentimiento. Es una agresión racista en toda regla que, lejos del feminismo y de los cuidados, no respeta el consenso de un grupo de mujeres y monitoriza sus decisiones. Exactamente como hacen los hombres.

Nosotras como Raízes mostramos de manera pública nuestro apoyo a las compañeras del bloque racializado de Madrid que fueron atacadas y se vieron agredidas. Así como mostramos nuestro apoyo público a todos los bloques racializados que tuvieron el valor y la fuerza de salir ese día. Pedimos, por favor, que hagáis lo que esté en vuestra mano para solventar la difusión de las caras y los datos personales de nuestras compañeras. Su seguridad y bienestar es nuestra prioridad.

Cómo decíamos, el feminismo payoblanco cishetero clasista y capacitista nos crea heridas constantemente, callando nuestras voces pero reclamando nuestros rostros para que la foto pase el sello de interseccionalidad. No nos vamos a mantener en silencio ni a moderar nuestro volumen. Somos perfectamente conscientes de que siempre vamos a hablar demasiado alto para un mundo que no fue diseñado para escucharnos.

Nos estamos levantando y, ahora que os tenemos a la altura de los ojos, queremos deciros que la idea del feminismo es acabar con las estructuras de poder del patriarcado, no reproducir sus conductas entre nosotras.

Basta ya de falsas aliadas. Estamos cansadas de gestos simbólicos y palabras vacías; como añadir estrofas sobre mujeres inmigrantes en situación irregular en las canciones feministas, añadirnos como atrezzo en vuestros carteles y utilizar nuestra racialización como símbolo del 8M, a pesar de no incluirnos, pero hacer caso omiso a las convocatorias de acciones y manifestaciones en contra del racismo. Queremos acciones tangibles. Escuchad, leed, aprended, todo ello desde la humildad. Corregid todo lo que sea necesario, deconstruid y decolonizad vuestras mentes. Y actuad. Gritad nuestras consignas para hacer eco de nuestras palabras respetando el espacio que por derecho nos pertenece. No os quedéis calladas ni inmutables ante las agresiones que sufrimos en los que deberían ser espacios seguros. Actuad.

Demostradnos que sois dignas de que dejemos de tener que gritar “todas hermanas no sólo las blancas”.

Nos plantamos al 8M

COMUNICADO 8M BLOQUE RACIALIZADO

Nuestro grupo surgió con la necesidad de crear un espacio cómodo y seguro en nuestra piel. El feminismo blanco hegemónico se genera desde la premisa de que todas las mujeres, y personas que sufren opresión como mujeres*, somos una masa homogénea sin diferencias entre nosotres, las cuales no se pueden obviar.

*para no dar espacio a malinterpretaciones queremos dejar claro que la definicion “mujer” define a todas las personas que se identifican como tal. Y añadimos un asterisco para incluir a aquellas personas no binaries alienades mujer políticamente y oprimides por el patriarcado que pueden vivir y experimentar opresión como mujer, conjuntamente con la opresión cis-sexista.

Existen unas dinámicas coloniales y nosotres queremos decolonizarlo. Ocupar espacios como cuerpas migrantes y racializades allá donde se nos ha invisibilizado. Contar nuestra propia historia desde nuestra experiencia sin necesidad de que otras hablen por nosotres.

Durante el último año hemos visto cómo el feminismo ha puesto de moda términos como la interseccionalidad o la decolonialidad, pero siempre desde una perspectiva privilegiada. Tenemos la sensación de que aunque conocen los términos o que han leído sobre ello, no manifiestan en la práctica esos conocimientos en espacios feministas. Ésto se evidencia en la demostración constante de ese privilegio blanco, hablando por nosotres sin escucharnos en vez de cedernos el espacio que por derecho nos pertenece.

Entonces, ¿en qué lugar estamos? Nos sentimos violentades y cuestionades. Nos arrebatan la posibilidad de contar nuestro relato bajo el lema de “o todas o ninguna”. ¿Quién es sujeto en ese “o todas o ninguna”? ¿Dónde se establece la frontera para que “si tocan a una, nos tocan a todas”?

Nos parece estupendo que cada vez haya una ola más fuerte de defensa feminista, si no fuera porque empieza a oler un poco raro, o incluso a ser insultante la falta de capacidad de movilización de las mismas cuando se trata de los problemas de las mujeres* racializadas.

Nos llaman separatistas, nos dicen que dividimos el movimiento, cuando realmente sólo buscamos poder representarnos a nosotrxs mismxs. Ésta línea de pensamiento únicamente borra la realidad de que hemos sido marginadas por el movimiento feminista hegemónico, por lo que nos hemos visto obligades a autogesionar nuestro activismo. No nos separamos, hemos sido aisladxs.

Aquí, en Euskal Herria, tampoco nos escapamos de los cánones colonialistas. A pesar de la terrible represión y opresión sufrida en el territorio, Euskadi funciona como territorio europeo y vive desde los mismos privilegios europeos a día de hoy, como por ejemplo: niveles económicos, libertad de movimiento y privilegio blanco, que siguen bebiendo de una historia colonialista del estado.

En ocasiones nos hemos sentido instrumentalizadxs por el movimiento. Nuestra apariencia física y nuestra piel no son lo que da color a vuestros carteles. Nuestras voces no son canales para discursos privilegiados. No nos sentimos identificades con las reivindicaciones que se hacen en esos discursos porque no son ni de todes ni para todes.

Por tanto, queremos visibilizar algunas de las carencias que vemos en el movimiento feminista hegemónico vasco, sin menospreciar el trabajo realizado hasta la fecha:

-Eje de cuidados: La independencia de las mujeres* blancas en el estado español y su incorporación al mercado de trabajo ha sido posible, en muchas ocasiones, gracias y a costa del trabajo de cuidados que las mujeres* migrantas y racializades han realizado de sus familias, muchas veces con malas condiciones (mal pagadas, sin seguridad social e incluso en régimen interno). También cabe añadir la necesidad de cuidar a las mujeres* de distintas realidades en espacios feministas que, de por sí deberían ser seguros para las hermanas género disidentes, trans, lesbianas y bisexuales, racializadas, hijabis, gitanas…

-Eje de consumo: El capitalismo se nutre del racismo al igual que del cisheteropatriarcado. Desde las mujeres que cosen en Bangladesh hasta las trabajadoras de las fresas en Andalucía, la riqueza occidental se sustenta en las espaldas de las mujeres racializades. Y todas las personas que participamos de este sistema somos más o menos responsables de ello.

-Eje laboral: Las camareras de piso y otras profesiones consideradas de bajo rango por la sociedad están dirigidas especialmente a las racializades. Se asumen nuestrxs capacidades y se nos niegan ciertos puestos de trabajo, como aquellos que son de cara al público, o cuidado infantil. Además de ello los contratos o la falta de ellos se valen de la vulnerabilidad de la situación administrativa de las migrantes. También es necesario mencionar los derechos de las trabajadoras sexuales, a las que tenemos que dejar de victimizar y empezar a escuchar e incluir en nuestra lucha.

-Eje joven/estudiantil: Como racializades, en el ámbito estudiantil sufrimos una discriminación sistemática por parte del profesorado y el alumnado en base a nuestra raza u origen, se infravalora nuestro nivel de inteligencia no sólo por ser mujeres o personas leidas como mujeres* sino por ser de origen extranjero y las expectativas respecto a nuestro futuro no incluyen estudios superiores, implicando que no valemos para ello. Y en el caso de que los estudios superiores hayan sido realizados en el extranjero, éstos no son convalidados o directamente son desestimados. Hay que valorar además el añadido trabajo de aprender un nuevo idioma, que siempre supone un esfuerzo y trabajo para cualquier persona cuando migra, en los casos en los que se le hace accesible, claro.

Por todo esto hacemos llamamiento a un bloque racializado para acudir juntxs el próximo 8 de Marzo a la manifestación prevista en Bilbao en un bloque único y unido. Quedaremos en el puente de San Antón a las 12:00.

¡Te esperamos!

 

RAÍZES

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Como NO disfrazarte de unx idiota ofensivx en Carnaval

Esto es una traducción de un texto de Kashmira Gander escrito el 26 de Octobre del 2018 escrito sobre Halloween.

Como Halloween no es tan celebrado en el estado español, ni el carnaval es celebrado del mismo modo fuera de él, adaptamos este texto (y añadimos más contenido) para este carnaval, donde la práctica de disfrazarse se comparte; tanto su originalidad e imaginación creativa como su opuesto casposo, ofensivo, racista y colonial.
Algunas partes del texto cambian ligeramente, y por ello citamos a la autora y texto original

*Añadir que como editora-traductora de este texto elijo no escribir ninguna institución ni nación o cultura dominante y colonialista con la primera letra mayúscula. Escojo también referirme a personas desde la neutralidad de género “x”

Como NO disfrazarte de unx idiota ofensivx en Carnaval

Porque no hay nada creativo en ser imbecil.

¿Tienes problemas escogiendo un disfraz para Carnaval? ¿Quieres evitar ser el 15º Batman que se presenta en la fiesta? ¿Estas entreteniendo la idea de ir de algo un poco más gracioso y poco convencional? ¿No haces mas que ir en círculos y pensando “Dios! ¡Estoy atascada! Soy una mujer blanca y lo único que se me ocurre es disfrazarme de una sexy mujer nativa americana. ¡Si tan solo existiera cualquier otra alternativa en el universo que pudiera llevar!” justo antes de encogerse de hombros y hacer click en “comprar” en la página de Amazon?

Bueno, menos mal que tenemos algunos life-hacks (para las no anglo-hablantes un “life-hack” es un atajo o truco para la vida) para aquellxs que estan, no sé, joder, tan perplejos o confundidos que aun otro año se inclinan a disfrazarse de algo horrendamente racista, sexista, capacitista, homófobo o tránsfobo este carnaval. Todo esto puede evitarse si pasas mas de, emmm, 15 segundos pensando en tu disfraz.

Lo pillamos. Carnaval va sobre ponerlo todo patas arriba: ser alguien que no eres, estar muerto cuando no lo estas, vestirte de un oficio que realmente no tienes, llevando ropa interior en público y llamarlo disfraz, etc. Pero cuando ese disfraz satiriza otras culturas o eventos profundamente angustiosos – como, ya sabes, un genocidio – te arriesgas a simplemente reforzar estructuras de poder perjudiciales y herir a personas. Y eso no es muy original ¿No?

Claro esta que todo esto son sugerencias amistosas. Esto no trata de silenciar a nadie ni reprimir su libertad de expresión. ¡Por supuesto! Píntate la cara de negro (black-up o “blackface”) y pretende que eres Obama, simplemente no esperes que no te rompan la cara, o te quedes sin amigxs, o incluso tu trabajo, al final de la noche. ¡Buena suerte!

¡No te pintes de blackface!

Bueno, empecemos con lo básico. Las personas blancas perdieron su derecho a pintarse y colorearse la piel de otras personas cuando crearon un sistema económico en el cual las personas con piel más oscura, o sencillamente no-europea, fueron esclavizadxs y explotadxs, sus materias primas saqueadas, y su aspecto imitado o reproducido como entretenimiento.

Esto hace, por ende, que el blackface sea racista. Y recordad niñxs, una persona racializada disfrazada de blancx igual* es perjudicial, pero no es racista. Por si acaso hay alguna persona despistada le recordamos porque.
El racismo es una esquema de poder estructural, institucional, y social que privilegia a personas blancxs, gracias a una historia colonial e imperialista que lo instauró y del que aun todas las personas blancxs se benefician, aun aunque vivan desde alguna otra interseccionalidad: por ejemplo una mujer blanca de clase obrera sigue a día de hoy cobrando más que una mujer de clase obrera racializada o migrante.
Por supuesto que pintarte la cara de un color que ningún ser humano posee no causa ningún problema. Al caso, ve de Avatar no de mujer negra.

No uses la cultura de otras personas como tu disfraz.

Todxs podemos estar de acuerdo que los saris indios y los tocados de plumas nativo americanos son super bonitos. Bien, ok. Pero eso no quiere decir que ponértelo de disfraz sea aceptable. Cuando un grupo como lxs Nativxs Americanxs se han aferrado a su cultura a pesar del genocidio, y continuan siendo atacadxs, es de personas bien insensibles o ineptas no darse cuenta lo perjudicial que es adoptar su aspecto para una noche de fiesta porque piensas que es “guay” o bonito.
Esto se llama trivializar una cultura y todo el daño y poder que las culturas dominantes y hegemónicas occidentales (como la europea) han ejercido sobre estas culturas no-dominantes.

Consigues doble puntos de idiota si encima tu disfraz hace referencia a estereotipos raciales. Si planeas ponerte un poncho con un sombrero y un mostacho a la fiesta para ir de “mejicano” prepárate para parecer un idiota y que te tratan como tal.

No te disfraces de Anne Frank.

Bueno, creo que podemos estar de acuerdo con que masacrar a personas en grupo es terrible y asqueroso. Y trivializar la memoria de alguien que fue brutalmente asesinadx como cría no es igual la idea más brillante, razón por la cual este disfraz dejó de venderse en tiendas online.

No te disfraces de “loco” o personas que viven en instituciones de “salud mental”.

Existe aun un enorme estigma en cuanto a temas de salud mental, especialmente con la idea de que las personas que padecen estos problemas son un peligro a otras personas más que a sí mismas. Jugar con la idea de que provoca miedo es muy dañino. Llevar una camisa de fuerza o ir por ahí con un hacha diciendo que “acabas de escapar del manicomio” no es lo más ni va a caer bien entre personas con criterio. Si a tus amigxs les hace gracia igual tus amigxs son idiotas también.

No te disfraces de una persona trans.

Esto sugiere que ser trans es “gracioso”. Los ataques y agresiones a personas LGTBQI no decrecen. Y las mujeres trans racializadas son el colectivo con mayor número de agresiones, poniendo su esperanza de vida entre los 20-30 años. Es, o debería, ser fácil ver porqué atacar a una comunidad que lucha por sobrevivir es horrendamente cruel y ofensivo.



Bueno ¿Entonces de qué puedes disfrazarte?

De Rajoy, de Leticia jodiendo la foto de la familia real, de Jordi Hurtado, del machito con foto de idiota del tinder, de un meme, de tu profesor de la uni, de fantasma, obra de arte o alienígena. Al menos creemos que todas estas opciones son divertidísimas.
Pero desde luego el humor debería siempre apuntar hacia dentro o hacia arriba y sus respectivas jerarquías de poder, y jamás hacia abajo y hacia aquellas personas que tienen menos privilegios que tu. Esto, amiguis, se llama humor opresivo.

Este año, se creativx, payx blancx.

Nuestros barrios “abiertos” ¿para quién?

Hay un cartel en San Francisco que empapela cada escaparate de las calles en el barrio que hemos visto cada día desde hace unas semanas, de estética pop con pequeños símbolos y dibujos en amarillo y azul. Jamás le habíamos prestado demasiada atención.
Este cartel anuncia la Gau irekia de este año, 2018, que cae en viernes 15 de Diciembre. La Gau irekia son unas jornadas socio-culturales del barrio de San Francisco, Bilbao la Vieja y Zabala donde distintas asociaciones y espacios llevan a cabo actividades, talleres y conciertos durante la toda la jornada.
Al fijarse unx en los detalles del cartel puedes encontrarte ciertos dibujos desconcertantes. Cosas que, si vives y experimentas el barrio, te chocan de frente, con mal gusto y picor.


Entre los símbolos pop encontramos un portatil, una mochila abierta, un coco, un plátano, una caja de comida china con palos chinos, un condón abierto, un saco de dormir y hasta un sarcófago de faraón. No sé si habitamos realidades distintas o si nuestra sensibilidad pop no está desarrollada, pero ciertos símbolos se nos aparecen como una perspectiva estereotipada y turística de las distintas culturas y vivencias que se experimentan en el barrio.
Desde luego el saco de dormir podría hacer alusión a los hostales, pero nos hace pensar en las personas que duermen en la calle, el condón en la prostitución, la comida china suponemos que a la existencia de personas provenientes de China (notable sea que no hay restaurantes chinos en la zona) y aún nos quedan dudas sobre si el Museo de Reproducciones tiene una sección sobre Egipto, pero no entendemos qué pinta el sarcófago de faraón, al menos que sea una representación la población “morena” del barrio. Todas estas cosas nos caen como piedras duras y pesadas en el estómago. Y sobre la mochila abierta… prefiero ni hacer hipótesis.
El dibujo pop que se lleva la guinda, por supuesto, es el furgón policial. No dábamos crédito. Conociendo a personas del barrio, vecinxs, que habían sufrido redadas racistas y acoso policial, esta es la imagen que menos queremos recordar como la “cultura” de nuestro barrio.
Un furgón policial representa la violencia xenófoba y el racismo institucional que sufren las personas racializadas, con y sin papeles de este barrio. Representa la criminalización que estas personas experimentan por su color de piel.
Este dibujo trivializa las experiencias de una gran parte del barrio. Las trivializa, las normaliza y les da el toque cool y chic que pretende venir con la gentrifiación y la nueva estación del TAV. La nueva hipsterización de San Fran: la “limpieza” del barrio. Una higienización que maquille el mal estar y la precariedad de lxs ciudadanxs de Bilbao, escondiendo el problema de drogas, invisibilizando la falta de oportunidades laborales para personas racializadas, la marginalización y persecución de personas migrantes que tienen un estatus irregular. Esta higienizacion que trae consigo establecimientos que, disfrazados de causas supuestamente dignas y positivas, nos cobren 5€ por un cafe y un pintxo vegano-gluten-free-sin-GMO con aguacates que han cruzado medio mundo (dejando una apestante huella de carbón) que destruyen el medio ambiente y empobrecen a su población local, y nos cobrarán el triple.
Sencillamente no lo veremos. Se desea la invisibilización de los problemas sociales que tienen a lxs vecinxs del barrio y el racismo que se sufre para crear un futuro elitista y gentrificado que tan solo pueda acoger a lxs ricxs y a lxs turistas con dinero, y donde su población autoctona sea expulsada a la perfieria por el deseo del capital. Porque las ganancias importan más que las personas en este sistema capitalista que deshumaniza a la población.
No es la policía la que resuelve el crimen, es una comunidad unida y la ayuda y el amor vecinal lo que lo resuelve.
El furgón policial no representa ni representará jamás la cultura de este barrio, pues representa racismo, el miedo y la persecución. Y esto es violencia, no cultura.


No pretendemos antagonizar a la organización de este evento, ni desprestigiar el esfuerzo puesto en montar este día de jornadas, en las que más de una de nosotrxs participaremos. Pero pensamos que es vital esforzarnos por mirar los detalles y corregir nuestros errores.
Las personas que diseñaron este cartel y las personas que no ven nada malo en él deben pasar más tiempo hablando con sus vecinxs en vez de trivializar y normalizar violencia y estereotipos racistas. Aprender de las culturas que se mezclan aquí y crecer con esa riqueza cultural como barrio.


Se me pasa por la cabeza por qué tantas frutas “exóticas”… Pero, ¿Por qué no una manzana?

Cartel “editado” visto en la calle San Francisco
Cartel original de la Gau Irekia

No va a haber más sombra ni silencio.

Aquí está la descendencia bastarda de los pueblos colonizados del mundo. Sí. Las otras, las intrusas, las extranjeras, las transgresoras.
Nos queréis inaudibles e invisibles, subalternas, olvidadas, ocultadas, silenciadas, avergonzadas, ¿para qué? ¿Quizá para no interrumpir y molestar angustiosamente el fluir de vuestra cotidianidad? ¿Quizá para no perturbar a quienes os nombráis defensoras de la causas sociales y de los proyectos de liberación? ¿De quién debemos ser salvadas? ¿Qué lugar de agencia nos queda a quienes intentando salir de nuestras cadenas, quedamos condenadas a hablar en nombre de nuestra diferencia?
Reclamaremos, como subalternas y rebeldes a la condena del silencio, nuestra voz, la propia, la recuperada.
Nos desvinculamos y liberamos de vuestra agencia salvacionista y vuestro interés de obtener identidad y beneficio (que huele a ansia de universalización y homogeneización) dentro de un mercado de consumo de ideas, alejadas de las prácticas cotidianas de las protagonistas y conocedoras situadas.


Estamos hartas de la presente y continua dimensión racista de vuestros estados poscoloniales y (de nada) queremos recordaros que sigue habiendo interconexiones coloniales  políticas, económicas y sociales entre las personas que residimos aquí (con nuestra cotidianidad) y nuestros lugares de origen. Que mientras ganáis fuerza de trabajo barata y a quien culpar de vuestros problemas, las leyes migratorias y políticas, así como vuestros imaginarios, siguen perpetuando la dominación, la colonialidad y el racismo.
Pero, ehh!!, que somos combativas y no sólo víctimas de diversas opresiones enraizadas, resistimos y nos nombramos diferentes como estrategia, contingencia y consciencia de que ésta se aleja de sesgos esencialistas.
No pensamos avergonzarnos más de nuestros rasgos. No vamos a querer esconderlos o cambiarlos. Ya no.
Leemos nuestras realidades desde la injusticia y la rebeldía. Y no va a haber más sombra ni silencio.